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12 agosto 2014

Sorprender en política

El poder político tiende a la previsibilidad. Los conceptos de orden y poder están íntimamente asociados. En este sentido, el protocolo es un instrumento que visualiza, a la vez, el orden institucional y el poder político, y que regula la autoridad social. Liberarse del protocolo previsible, de la pauta o la tradición es una posibilidad cada vez más extendida entre los líderes políticos en todo el mundo, con objetivos diversos: reforzar su popularidad, tensar la responsabilidad de los representantes o gestores públicos y ejercer un liderazgo directo y sin intermediación.
El presidente francés, François Hollande, es uno de los políticos que ha tratado de combatir su creciente impopularidad introduciendo algunos cambios en su agenda habitual, que le alejan del encorsetamiento protocolario, tratando con ello de buscar proximidad con la ciudadanía que le sea favorable. Una de estas iniciativas tuvo lugar a finales del año pasado, cuando decidió visitar por sorpresa a una asociación que había sido distinguida por el gobierno unos días antes. Hollande se presentó solo y sin avisar a los medios de comunicación. Fueron las propias personas con las que mantuvo una conversación tranquila y agradable las encargadas de compartir la noticia y sus propias fotografías tomadas en el transcurso de su visita, entre sus contactos (a través de las redes sociales) e incluso con los propios medios de comunicación que no habían sido avisados de forma oficial. El resultado de esta visita tuvo una gran acogida y difusión, precisamente por su factor sorpresa y por dejar en manos de los propios protagonistas la opción de comunicarlo a su manera.

Barack Obama es otro de los presidentes que suele hacer visitas sorpresa, lo que causa un gran impacto y difusión en los medios, a partir de imágenes profesionales realizadas por su propio fotógrafo o subidas a las redes sociales por parte de las personas con las que se encuentra. El Presidente estadounidense no duda en hacerse fotos con los móviles de cualquiera que se lo pida durante esas “escapadas”, que tienen una gran aceptación y contribuyen a la percepción de Obama como alguien cercano al pueblo, y que no vive desconectado de la realidad de la gente “normal”.
Quien también hace este tipo de visitas cada fin de semana es el presidente de la República Dominicana, Danilo Medina. El mandatario ha visitado 112 pueblos en cada una de las 31 provincias del país. En el transcurso de estas visitas, la gente habla con él para explicarle sus necesidades y, fruto de estas conversaciones, se conceden ayudas para desarrollar distintos proyectos. En su conjunto, estos proyectos han beneficiado a alrededor de 750 mil personas, creando hasta finales de 2013 más de 33 mil 500 empleos directos.
Entre las iniciativas acordadas durante las visitas, constan créditos a la producción, así como obras de drenaje y habilitación de caminos en numerosas poblaciones rurales, por ejemplo. La narración en tiempo real del encuentro (textos y fotos) se lleva a cabo a través de la cuenta Twitter de la Presidencia. Los acuerdos y compromisos son compartidos con los medios de comunicación y los ciudadanos y ciudadanas. El relato, pues, es completo.
La visitas sorpresa muestran un estilo de gobernar activo, cercano y solidario; salen del protocolo y, por su excepcionalidad, llaman la atención de los medios y se aprovechan, también, de la difusión exponencial que pueden tener en las redes sociales. Son una herramienta más de comunicación política, cada vez más útil para romper el tedio, la monotonía y la previsibilidad.

Obama
Obama visitando un restaurant



Vía | http://bit.ly/1ppFQwR
Por: Antoni Gutiérrez Rubí

18 junio 2014

Twitter y política

La primera campaña presidencial de Obama en el año 2008 marcó el camino y Twitter se convirtió en la herramienta más novedosa. Cuatro años después, disputando su reelección, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama llega al último día de campaña con 20 millones de seguidores.

Las dos campañas de Obama fueron decisivas para difundir entre los políticos los beneficios de un uso inteligente de Twitter. Pero luego han sido las características propias de esta red social las que han consolidado su papel en la política.

¿Por qué es la red social preferida de los políticos?

Impacto. En Twitter están los líderes de opinión. Políticos, gobernantes, candidatos, dirigentes, periodistas, medios de comunicación, referentes sociales y culturales, formadores de opinión, gente activa e influyente. No es ni pretende ser ‘toda la sociedad’, pero sí es un segmento con una enorme relevancia para la política por su gran poder multiplicador.

Noticia. Una participación inteligente en Twitter suele ser una de las vías más directas para salir en las noticias, incluso más que las tradicionales ruedas de prensa. Los medios de prensa “levantan” tweets y funcionan como una comunicación directa, sin intermediarios, entre el político y su electorado.

Contacto. Es una forma rápida de contactar con personas relevantes para el político. Muchas veces las personas relevantes son las personas comunes que piden soluciones.  

Brevedad. No se trata de una columna de opinión, ni de un discurso, ni de unas largas declaraciones. Se trata de un mensaje claro, directo y conciso. 1 tweet = 140 caracteres.

Velocidad. Es una herramienta ideal para difundir o seguir en tiempo real las novedades de un evento que está desarrollándose.

Interacción. Permite intercambiar ideas, dialogar, discutir, defender posiciones, responder. Lo atractivo, lo diferente y lo novedoso de las redes sociales es la interacción.

Síntesis. ¿Qué más quiere un político que lograr sintetizar su pensamiento en frases breves que sirvan para un título periodístico y que sean fácilmente recordadas? Pues Twitter es un lugar de excelencia para afinar al máximo el poder de síntesis.

Receptividad. El público de Twitter recibe con mucha mayor naturalidad los mensajes vinculados a la política, mientras en otras redes sociales los mismos son muchas veces considerados como intrusiones ajenas.

Información. Seguir a un buen menú de periodistas y medios permite tener fuentes informativas creíbles siempre al alcance de la mano. Para estar informado rápidamente basta consultar Twitter y ya no es necesario acudir a muchos medios en diferentes sitios. Solo con su uso te das cuenta del tiempo que te ahorras.

Movilidad. Por su brevedad, por sus características, Twitter es perfecto para usar desde los smart-phones. Lo cual significa que siempre va con nosotros, siempre nos acompaña. Ni nada mas, ni nada menos.

Si estás vinculado al mundo de la política y todavía no le diste relevancia a Twitter, te estás perdiendo lo más dinámico del mundo político de hoy.

Es un hecho, los políticos, candidatos, gobernantes, dirigentes y militantes prefieren o deberían preferir Twitter y su (correcto) uso será una herramienta imprescindible de cara al proceso electoral que nuestro país afrontará en 2015.

Por Francisco Bondone

[Inspirado por una nota de Daniel Eskibel para maquiaveloyfreud.com/ ] 


28 julio 2013

Internet, el nuevo lugar de la política

internet + politica
Como sostiene Manuel Castells, toda política es mediática. Lo dice así: "Lo que no existe en el espacio de comunicación no existe, punto". Tiene razón: los mensajes políticos nos llegan a través de los medios, y -en el otro sentido- si queremos estar en los medios, tenemos que adaptarnos al lenguaje de ellos.

Podemos comunicarnos sin los medios también. Sí, pero individualmente. Para llegar a toda la sociedad (o a la parte a la que le queramos hablar) tenemos que dominar la comunicación mediática, que hoy es, ciertamente, dominar los entornos digitales. Después está la calle, la construcción puramente política, porque -como dijo Malcolm Gladwell- ni Facebook ni Twitter hacen las revoluciones. La política inevitablemente va a estar en Internet de aquí al futuro. Porque la información está en Internet y la información construye poder.

Pero para que eso siga siendo así, hay otra cosa importantísima que tenemos que proteger: a la Internet misma. ¿Qué significa? Informarnos e involucrarnos como ciudadanos para garantizar que la Red siga siendo un espacio libre.

Existen numerosos ejemplos de gobiernos y corporaciones haciendo lobby en los Congresos y los medios de comunicación dominantes para que eso cambie y que poco a poco este espacio tan heterogéneo, plural y lleno de voces quede recortado. Hay gente que quiere que no todas las palabras tengan el mismo peso en Internet, y tenemos que defender eso como defenderíamos que nadie venga a ponernos un edificio en el medio de un parque público. Una forma concreta de defender Internet es sancionar leyes que protejan la neutralidad de la Red. ¿Qué implica? Que ni los proveedores de Internet ni los buscadores limiten o restrinjan la información que queremos ver online, ni nos cobren más por acceder a más datos.

En la Argentina hay cuatro proyectos en el Senado que impedirían restricciones en este tipo de acceso a la Red. Chile y Holanda ya tienen estas leyes, porque activistas por Internet lucharon en favor de aprobarlas, en contra de los lobbies privados. En nuestro país también hay grupos que abogan por ésta y otras causas en favor de las libertades digitales. Pero se necesita más: que más gente conozca sobre ese nuevo espacio público que es Internet, se involucre y lo defienda. Desde la compu, pero también en la calle.

03 noviembre 2012

Realidad de Manual


Estimados lectores, recientemente he incursionado en aprender un poco sobre comunicación política y en uno de los escritos me encontré con éste texto que quise compartir con ustedes. Me llamo poderosamente la atención y cuando terminé de leerlo lo primero que vino a mi mente fue: "cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia, es mas, es de manual" ... De ahí el título de ésta nota.

Espero que al finalizar la lectura de este artículo se sientan motivados a compartir sus opiniones, quizá se genere un rico debate.

Saludos, Francisco.

Comunicación Política


El ejercicio gubernamental es una constante suma variable, en donde no debiera primar un lenguaje de guerra, sino uno emparentado con la negociación, para construir coaliciones (Ornstein y Mann, 2000:225).

Para ello, hacer de la discrepancia con la prensa un asunto político no rentable, porque produce una espiral en la que los medios, a  la búsqueda del titular interesante y en defensa de su atribuido papel de control político, refuerzan la cobertura de la política con distancia, con desconfianza y con displicencia. Esto aumenta la desconfianza de la opinión pública en los políticos y desprestigia la política (Arroyo, 2009).

Por lo cual se sostiene que no es inteligente establecer una política de enfrentamiento con la prensa de manera generalizada porque es muy corriente que el corporativismo de los medios (con una suerte de inmunidad democrática auto otorgada como controladores del poder) actúe para defender al periodista o al medio agraviados. Además, por mucho que se pueda realizar una comunicación más directa, se sigue dependiendo de los medios que son los que deciden qué es noticia y qué no (Arroyo, 2009).

Sin embargo, cabe destacar que, una buena cantidad  de ejemplos está demostrando exactamente lo contrario, pues en la comunicación gubernamental también existe el deseo de generar conflictos. Se pueden generar divisiones o fracturas sociales calculadas, para separar visiones ideológicas enfrentadas y mermar, así, el caudal propio de consenso, con la intención de afirmarlo sólidamente y contraponerlo a un sector con el que se marca una diferencia explícita y disminuir, así, el caudal de consenso del otro.

En este sentido, los gobiernos asumen que, así como el espacio político no es una zona exclusiva de los políticos, el espacio mediático tampoco lo es de los medios (Ruiz, 2010:38).

Aunque no son nuevas, hay prácticas que se han afianzado como estrategias de comunicación gubernamental mediante el despliegue de nuevas formas de comunicación directa que rechazan convenciones de mediación de la prensa. Desarrollan estrategias discursivas en las que parte de los medios son considerados instrumentos ideológicos de los enemigos del pueblo, develan sus intereses de clase y proponen un cambio de las reglas del mercado de medios y las regulaciones pro-mercado del período neoliberal (Kitzberger, 2010).

Sin embargo, esas estrategias gubernamentales también tuvieron un considerable éxito (si se mide a éste en términos de eficacia) durante el propio proceso electoral en muchos de los casos. Funciona como una estrategia que tal vez no haga ganar más votos, pero sí configura un control de daños donde se limita el poder de expansión de la negatividad que un medio opositor podría tener.

Claro está que produce fuertes radicalizaciones de un lado y del otro, pero parte del sistema de medios denunciado pierde credibilidad fuera de su núcleo de adherentes o partidarios. Entre las muchas razones  para el éxito, están la credibilidad y profesionalización del periodismo contrastadas con la debilidad y falta de ética de la práctica periodística (Kitzberger, 2010).