El pasado 19 de Septiembre participamos de la Cumbre de Política y Gestión del Partido Justicialista de Córdoba junto a mas de 2500 dirigentes de todo el distrito entre los que se encontraban Ministros, Legisladores Nacionales y Provinciales, Funcionarios, Intendentes, Concejales, autoridades partidarias y compañeras y compañeros de toda la Provincia.
El cierre estuvo a cargo del compañero Gobernador Juan Schiaretti, quien pronunció interesantes conceptos:
“el peronismo de Córdoba se reivindica como un peronismo republicano, porque nosotros somos los que peleamos cuando Perón estaba en el exilio, peleamos en la dictadura genocida y sufrimos persecución, muertos y desaparecidos”. Además, recordó los 30.000 desaparecidos y celebró la sentencia de la mega causa "La Perla - Campo de la Rivera".
“El peronismo cordobés es profundamente democrático, siempre hemos respetado la independencia de poderes, ni el compañero De la Sota ni yo jamás elegimos un juez”.
“no se puede establecer una política económica que solo englobe a aquellos que están en la economía formal, hay que cuidar y mirar también a aquella casi mitad de la población que está en la informalidad y hay que mirar y cuidar a aquellos que están bajo la exclusión social, bajo la pobreza”.
“el peronismo debe dar gobernabilidad en esta instancia a las autoridades nacionales y lograr también que se tomen las medidas que permitan alejar los fantasmas de un estallido de la economía, como teníamos hasta el año pasado”.
"Nuestro norte es la Justicia Social, compañeros!"
Hace tiempo vengo hablando sobre lo preocupante que resulta el avance de pedidos de ayudas sociales para comer, y que por lo tanto hay sectores de nuestra sociedad que están pasando hambre. Como fundamento siempre digo que son las municipalidades, en su rol de primera linea de contención social, las que ven en aumento sostenido estos pedidos de ayuda. Esta nota de LaVoz.com.ar y otras que he publicado creo que son prueba suficiente.
Muchas veces me miraron con asombro e incredulidad al escucharme, otras veces desestimaron mi denuncia porque "vos sos de la oposición".
La problemática es expuesta por numerosas ONGs, movimientos barriales, la Pastoral Social, dirigentes políticos, sociales y hasta el mismísimo Papa Francisco.
El hambre de nuestra gente no tiene color político. No tiene religión. Existe. Y es una dolorosa realidad de la que nos tenemos que hacer cargo.
Comparto excelente nota sobre política y redes sociales publicada el día 21 de Octubre de 2011 en La Política Online.
Por Federico Sierra La campaña de Barack Obama marcó un antes y después en la política virtual. A través de las redes sociales logro recaudar 500 millones de dólares en microdonaciones y la construcción en el territorio digital dejó de ser un entretenimiento de adolescentes. En la Argentina cientos de políticos buscan replicar el "kit digital" de Obama con resultados decepcionates. Qué falla y que funciona en la Política 2.0 que llegó para quedarse.
Hasta ese momento ningún político profesional había tomado a las redes sociales más que como una herramienta accesoria. Un espacio nuevo para seguir diciendo lo mismo y de la misma manera pero por otros medios. Fue mybarackobama.com la plataforma web de campaña de Barack Obama hacia la presidencia la que marcó la diferencia. El mensaje de campaña apostó a recaudar fondos invocando al “poco de muchos” como alternativa al “mucho de pocos”: poner en acción esas esperanzas latentes en una clase media asfixiada por la crisis y las guerras de la era Bush.
Los resultados cosechados a través de MyBarackObama, - mezcla de caucus virtual y mitín 2.0- fueron contundentes: tres millones de personas donaron un total de 500 millones de dólares. La mayor parte de esas donaciones fue de 100 dólares o menos y la donación promedio online fue de 80 dólares. Además, trece millones de personas dieron su dirección de mail para recibir noticias de MyBO. Durante la campaña se enviaron más de 7 mil mensajes adaptados a diferentes tipos de donantes. En total, los seguidores de Obama abrieron mas de dos millones de perfiles en BSD Tools ( la plataforma que organizó las donaciones) y escribieron más de 400,000 entradas en sus blogs.
Contradicciones 1.0
A posteriori, los especialistas de marketing señalaron la fuerza del “efecto IKEA” al obtener compromiso y fidelidad a partir de la creencia de los votantes de haber participado en la construcción del candidato. Tal como los muebles de la cadena sueca IKEA, que terminan de ser ensamblados por cada usuario en su propio hogar, la campaña del candidato termina de ser “ensamblada” por cada simpatizante desde su propia computadora: reenviando mails, llamando a votar, o donando una pequeña cantidad de dinero para la campaña. Así, el votante quizás siente que “se apropia”, que ha colaborado y que en parte le pertenece ese triunfo.
Aunque el caso Obama haya marcado un rumbo para analistas, asesores, especialistas y consultores, que creyeron ver allí “lo que vendrá”, ese horizonte fue varias veces malinterpretado. Ante la cantidad de políticos argentinos buscando obtener “el kit Obama” como clave de un triunfo en las urnas, el analista en comunicación política Mario Riorda advierte que “es muy interesante imitar a Obama siempre y cuando uno sea presidente de Estados Unidos, educado en Harvard, negro y de padres africanos. Si no, mejor no hacerlo. Obama invirtió sólo un 4 por ciento de su presupuesto de campaña 2.0 y comunicación web y el 96 por ciento restante en medios tradicionales. Pero además, gran parte de la inversión no fue tanto para comunicar ideas, sino para recaudar fondos y gastar en medios tradicionales: el fundraising fue el eje”.
Google se mete en la política El buscador desarrolló dos nuevas herramientas específicas para campañas políticas en la web. El paquete Google Campaing Tools y el You Choose 2010 campaign toolkit a través de YoutTube. Aunque al inicio la mayoría de estas herramientas estarán disponibles solamente para candidatos de EEUU, es muy probable que pronto se pueda ampliar la iniciativa para otros países.
Fidelizar y recaudar fueron sus claves, en un país con fuerte tradición en fundraising: algo que muchos de sus émulos locales se pasan por alto. (Nota de Blog: En Argentina no esta permitido recaudar de la manera que se hace en Estados Unidos para campañas políticas)
Rebeliones 2.0
Alejado de los centros de poder, los presupuestos millonarios y las consultoras de la política Norteamérica, las redes sociales vienen haciendo sentir su influencia creciente en el último bienio en insurrecciones civiles de todo tipo. Un primer antecedente próximo fueron las revueltas Iraníes de mediados de 2009, cuando miles de estudiantes denunciaban fraude en la reelección del presidente Ahmadinejad. El episodio sirvió como globo de ensayo para “romper el cerco informativo” y desplegar las destrezas necesarias para ello: El gobierno tenía en la mira a blogs opositores y a grupos de Facebook, pero se le escapó el control sobre Twitter. Así, sin llegar a ser masivas todavía pero sí eficaces, los opositores al régimen traficaron instrucciones para hackear páginas web oficiales y navegar por la red vía proxys para hacerlo libres de la vigilancia gubernamental y paragubernamental.
El mundo árabe volvió poner el grito en las calles y las manos en los teclados durante la crisis política que dio fin al gobierno de Hosni Muabarak durante los primeros meses de 2011. Fue en Egipto, - un país donde el 60 por ciento de la población tiene menos de 30 años- que el diario Al Shorouk denunció que las compañías de telecomunicación acordaron bloquear todos los canales de comunicación en una reunión secreta, previendo una escalada de las protestas. El gobierno finalmente cedió a la presión y desbloqueó el acceso a Internet. Si bien algunos analistas relativizan el rol de las redes sociales en las revueltas civiles., otros grupos insurrectos de los últimos meses se han servido de ellas con eficacia. Tal fue el caso de los indignados españoles, las revueltas en Londres y, por estos días, los grupos que protestan frente a Wall Street, cuyos mensajes se canalizan bajo la consigna “Occupy Wall Street”.
Ante fenómenos de esta envergadura, - diseminados en los últimos dos años durante distintas crisis políticas-, académicos y observadores que estudian los fenómenos oscilan entre la candidez celebratoria y el descreimiento más cínico. El sociólogo Gerardo Adrogué apuntó recientemente en el diario Página12 contra “el malentendido que sostiene que la política 2.0 ha reinventado la participación política, que ahora sería más libre, horizontal y democrática”. “Es un grave error analítico sostener que este conjunto de novedades dio vida a un nuevo y mejor tipo de participación política”, advirtió Adrogué.
Sin invocar una transformación radical, el secretario general de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Cristóbal Lagos, señaló que “lo que permitió Facebook y Twitter hace que este movimiento sea más dinámico, mas creativo y ya no es más la Federación la que manda y dice lo que sea hace. Cualquier estudiante sube fotos, imágenes, tira ideas, propone o convoca. Vuelve al movimiento más dinámico y abre mucho más a la critica a la Federación, es decir, ampliar la participación”.
Actualmente, mas de 300.000 seguidores en Twitter de Camila Vallejo, Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, retwittean en tiempo directo sus arengas a participar del plesbiscito por un sistema educativo público y gratuito. Desde esa cuenta, influye y acerca material a la prensa intencional, desmiente versiones, baja línea. Pero también desde Twitter, personajes vinculados a la derecha chilena buscan hostigarla, amenzarla o divulgar su teléfono y datos personales: las redes sociales como nueva trinchera o ring de combate de límites difusos.
Argentina: estado de la cuestión
Antes de analizar la cultura política o los niveles de participación ciudadana, la primera barrera estructural para el avance de la política en las redes sociales es la tasa de conectividad. Hasta el 2010, sólo 36 de cada 100 personas tenían acceso a Internet según la Unión Internacional de telecomunicaciones, órgano que depende de Naciones Unidas.
Según el último informe del INDEC, que comprende hasta marzo de este año, existen 4.873.227 hogares en nuestro país, un crecimiento del 14 si se lo compara con marzo de 2010. De ese total, más de tres millones corresponden a hogares porteños y bonaerenses. El sesgo urbano del fenómeno es evidente. A pesar del más de un millón de computadoras de equipos entregados a través del plan Conectar Igualdad, la brecha digital se hace sentir en el interior del país y en los sectores más empobrecidos. El gobierno pretende achicar esa distancia con el plan Argentina conectada que promete instalar 50 mil kilómetros de fibra óptica a lo largo de todo el país, para que empresas privadas puedan prestar servicio al usuario final a un precio mucho mas competitivo, ya que el precio mayorista que ellos pagarán será también menor. “Hay una desigualdad muy grande en todo el país: más lejos de Buenos Aires, más cara sale a conectividad y, peor aún, en muchas provincias no hay casi prestadores de servicio de Internet”, explicó Pablo Tognetti, Presidente de Arsat.
Al sesgo geográfico y al sesgo socioeconómico del fenómeno debe sumársele la cuestión generacional. Santiago Seoane Cabral, de la consultora 3C, explica que “con respecto a la brecha digital, si haces un corte generacional, en el sector entre 18 y 35 años hay usuarios de redes sociales en todas las capas sociales”. Según Seoane Cabral, “el público menor de 35 es multitarget, tiene una cultura de participación online mayor. Incluso hay sectores de jóvenes muy humildes que se conectan desde un ciber con mejores computadoras que la clase media”. Se trata de la división clásica que hacen los especialistas entre “nativos digitales” e “inmigrantes digitales”.
Una dicotomía que también se aplica a los candidatos que contratan los servicios de diferentes consultoras: las destrezas de los políticos más jóvenes que han crecido familiarizados con computadoras y celulares marcan diferencias con los mayores. Muchos de ellos tercerizan el servicio sin involucrarse en él y esto abre la puerta a las “consultoras”: venden soluciones y expectativas sobre algo que puede no tener los efectos que se pretenden.
Seoane Cabral , que además integra el Consejo Profesional de Comunicación y Marketing Político, reconoce que “hay mucha desprolijidad en ese sentido: no está formalizada la actividad de consultora, es una actividad bastante novedosa y el Consejo busca ordenar un poco el trabajo del consultor: sin llegar a matricular, claro, pero estableciendo prácticas más adecuadas y prolijas de trabajo”.
“Muchas veces un cliente pide estar en Facebook y en Twitter, sin entender bien qué implicancias tiene y si tiene sentido o no. Hay una especie de sentido común actualmente en la dirigencia que indica tener página web y perfiles en redes sociales. Porque si el otro lo tiene lo quieren tener ellos. Entonces el que perdió quiere hacer lo que hizo el que ganó, y el que ganó quiere hacer lo que hizo Obama. No siempre tiene sentido aplicar las mismas herramientas en el electorado argentino. El fundraising es ejemplo de ello: en USA hay una tradición de filantropía y fundraising de campañas y acá no.”, agrega Seoane Cabral.
¿La veda alcanza a las redes sociales? El director nacional electoral Alejandro di Tulio, afirmó que las redes sociales “son un espacio de libertad que no está alcanzado por las prohibiciones” de la veda electoral. “Igualmente, los partidos y los candidatos no podrían, aún en las redes sociales, difundir un mensaje proselitista durante la vigencia de la veda, porque en este caso -explicó-, la prohibición no se refiere a determinados medios, sino a determinados sujetos”. Pero señaló que “la transmisión de la opinión individual de un ciudadano en las redes sociales, por más que llegue a muchos, no implica la violación de la veda” y explicó que “en un medio de comunicación masivo, está la responsabilidad del periodista y del propio medio, en cambio, el Twetter, por ejemplo, no tiene dueño, no hay edición. “Yo creo personalmente que Twetter y Facebook y otras redes, como el Youtube incluso, son espacios de libertad que deben mantenerse como tal. Las redes sociales son multidireccionales, son propiedad de todos y de nadie. “, concluyó.
En la escena local, el PRO es una de las fuerzas políticas con mayor destreza en el uso de redes sociales. Fueron los primeros en realizar anuncios oficiales vía Twitter, como la candidatura de María Eugenia Vidal para acompañar a Mauricio Macri o la posición del gobierno porteño sobre el matrimonio igualitario. Pero sus perfiles también están llenos de silencios y omisiones sobre temas más difíciles de explicar. Y no son los únicos. En la red, los poderes de emisor y receptor se invierten y quien tiene voz y voto es el usuario y no el candidato. Es por esto que muchos políticos, acostumbrados a los debates medidos hasta la última coma, se encuentran perdidos en esa red y se convierten en una presa fácil de chistes y chicanas, pero también de consultas serias y acusaciones más pesadas que no podrían explicar.
Twitter y Facebook está lleno de candidatos que no responden, que ni consideran a los demás usuarios, con perfiles desactualizados, sin fotos ni videos, o que sólo quieren emitir un discurso en dirección unívoca. Es lo que los especialistas llaman “el uso 1.0 de la política 2.0”. Según el Índice 2.0 que confecciona la consultora CICOA cada año , sólo el 50 por ciento de los diputados nacionales publicó un mail de contacto. Además, el estudio muestra que el 74 por ciento de los diputados no respondió consultas realizadas por mail y que de ese 26 por ciento que sí las respondió, sólo el 16 por ciento despejó efectivamente las dudas planteadas. Otros índices del estudio muestran que con respecto al uso de Facebook, menos de la mitad tiene un perfil público, de los cuales sólo el 38 por ciento tiene datos de contacto.
Ocurre que muchos políticos, gobernantes y candidatos no han migrado aún a las redes sociales pero una parte creciente de sus votantes – y de quienes influyen sobre sus votantes- ya lo ha hecho en los últimos años. Es por eso que Riorda advierte: “Las redes hablan de uno sin necesidad de que uno esté en las redes. ¿Por qué el político debe estar? Porque allí se hablará de él de todos modos y porque así puede llegar a gestionar parcialmente los flujos de opiniones negativas aportando sus argumentos, miradas: defenderse y explicar.”
“Militancia” organizada
En abril de 2010 el jefe de gabinete Aníbal Fernández, - el ministro más techie del gabinete-, se reunió en asamblea con los “Blogueros K”, esa enorme red de militantes y simpatizantes que todos los días generaba miles de posteos en defensa del gobierno nacional. En el punto más alto de su actividad, - los días posteriores a la derrota legislativa del kirchnerismo en junio de 2009- , esa red de blogs llegó a producir casi 2500 posteos semanales. Análisis, críticas, burlas, información, rumores de pasillo, fotos, videos, canciones: una maquinaria simbólica e informativa en acción. Sin jerarquías formales, pero con Ramble Tamble, el blog del consultor Artemio López, como punto visible y de referencia. Algunos de estos bloggers venían de la militancia tradicional, otros de la universidad o espacios más académicos, pero muchísimos eran ciudadanos independientes. El debate acerca de si les cabe el rótulo de “militantes” ha estado presente al interior de esos blog en muchas ocasiones.
Carlos Mas Vélez, presidente de la UCR porteña, afirmó a LPO: “No se si la militancia es más fácil que en los 80 cuando debíamos ir al comité a ensobrar las cartas y salir a tocar timbres. El simple hecho de transmitir un mensaje no asegura la receptividad de la sociedad. Por más que se cambie el modo de instrumentación hay que generar curiosidad, por lo que los desafíos para la creatividad siguen existiendo”.
Más Vélez apunta además otro cambio significativo que provocó la irrupción de Internet y las redes sociales: el acceso a la información. “Los dirigentes de los partidos tradicionales tenemos una formación que le otorga un valor importante ir al comité, el mayor sentido de ir era a buscar información que no era fácil de conseguir. Hoy eso cambió, con el acceso a la información desde la casa. Pero por otro lado, la Política 2.0 no reemplaza el contacto cara a cara con los vecinos”.
El reinado de Twitter
Militantes 2.0, cibermilitantes, activistas, simpatizantes, agitadores, “nodos” o “agentes incluyentes”: los rótulos y sus implicancias varían según provengan de ámbitos partidarios, de las consultoras y sus asesores, o de la academia: nadie parece estar de acuerdo en la categoría que corresponda para describirlos mejor. Se trata sin dudas de personas relativamente influyentes y muy activas en Internet. Las hay de todos los colores políticos, pues no sólo los kirchneristas se han volcado a las redes sociales y confluyen actualmente Twitter, la red con mayor fuerza por estos días.
En crecimiento continuo durante todo 2010 y 2011, en detrimento de otras redes que han caído en desgracia y en desuso como Fotolog o MySpace, Twitter cuenta con más de 100 millones de usuarios activos alrededor del mundo. Más de la mitad de estas personas utilizan Twitter cada día para seguir a quien les interesa: para ellos lo más relevante de Twitter no es enviar tweets, inician sesión para conocer qué está sucediendo en el mundo y formar así su “dieta cognitiva”, según la formula que prefiere usar el filosofo Alejandro Piscitelli. Una dieta que se nutre a diario a periodistas, políticos, conductores de radio y TV, editores y celebridades varias.
Argentina es el séptimo país del mundo con mayor penetración de Twitter entre usuarios de redes sociales. Si bien Facebook es más masivo, - posee en Argentina casi 16 millones de perfiles- tiene menor capacidad de generar agenda y es más estático, a diferencia de Twitter que alcanza, se nutre e influye sobre los medios tradicionales. Se trata de una red más “pequeña”, pero mucho más politizada y en el minuto a minuto y ya tuvo sus pequeños hitos en Argentina: como el anuncio de la Presidenta sobre el embarazo de su nuera que acaparó de inmediato toda la atención pública-, y las acusaciones cruzadas entre Mauricio Macri y el canciller Héctor Timerman (otro “tuitero” intenso) y la denuncia de la diputada Margarita Stolbizer cuando fue agredida en la ciudad de Azul, que se multiplicó hasta llegar en pocos minutos a los medios online.
Pero es durante las campañas electorales que la red se acelera y sus picos de participación espasmódica de vuelven frecuentes e intensos. En esos picos de atención se dan los hashtags (hash: numeral, tag: etiqueta) y los Trending Topics (palabras clave más usadas en un momento determinado), que permiten jugar y opinar sobre el mismo, así como rastrear y confluir tuits en la misma etiqueta.
En http://hashtagbattle.com/ se puede rastrear la cantidad de veces que fue utilizado un hashtag y compararlo con otro en el mismo período de tiempo, como los casos de #yovotoaCFK y #novotoaCFK . Otros hashtags célebres durante 2011 han sido #clarinmiente y #devuelvanalosnietos y, durante la campaña previa a la PASO, #unmilagroparaAltamira , que fue utilizado más de 4600 veces en esos días clamando por el voto al líder de izquierda para superar el umbral que le permitiese en las elecciones generales.
Recientemente, el ministro Amado Boudou tuvo su encuentro con tuiteros, generándose el hashtag #boudou20 en abril de este año. El encuentro fue filmado y con preguntas en vivo para hacerle a Boudou a través de esa red social. ¿Pero cómo medir la influencia real de un político en Twitter y el impacto en el comportamiento electoral de esa influencia virtual? Esa es aquí la cuestión más indeterminada de todas. Existen muchas herramientas que pretenden medir influencia utilizando diferentes parámetros:
www.politicosonline.com , http://tweetlevel.edelman.com, www.klout.com son algunos de los que confeccionaron herramientas para medir influencia online. Incluso la Universidad de Belgrano (dentro de su Centro de Opinión Pública) y otras consultoras y universidades también han armador parámetros para sus investigaciones.
El especialista Mariano Feuer, Docente del seminario Comunicación 2.0 en Universidad de Buenos Aires y director de la consultora Research.ar, advierte : “No hay herramientas que satisfagan de modo específico al mercado argentino de redes sociales. Twitter tiene un componente particular, que es un fuerte uso de la ironía y es difícil medir influencia real. Hay algunas aplicaciones dando vuelta pero no dicen mucho sobre qué se dice: no sólo tratamos de mostrar cantidad de menciones, retuits o influencia , sino positivo o negativo. A Macri lo pueden nombrar siete mil veces pero eso no dice nada. No hay en Argentina alguien que haga una medición real que marque comentarios positivos y negativos para políticos. Por eso el ejemplo más claro es Macri: es uno de los mas nombrados pero hay un casi un 80 por ciento de esas menciones son negativas y eso se vio claro durante el conflicto por la toma de tierras en el Parque Indoamericano. No se puede hacer un calculo conductista limitándose a trabajar con los números. En Argentina los buscadores de tipo cualitativo no están desarrollado porque salen plata y hay que pagarle a programadores especializados durante muchos meses para que los desarrollen. La mayoría en verdad usan las herramienta de Google Analytics o Klout, pero esos dispositivos están basados en formulas abstractas internacionales que sirven de poco para el segmento que interesa: el de políticos en Argentina. Hay poca gente que trabaja con las mediciones y sabe cómo leer esos datos y que hacer con ellos. En el gobierno de la ciudad, sólo Ernesto Skidelsky tiene un sistema bastante efectivo al respecto”.
Redes sociales y la campaña 2011
Consultores y asesores esperaban que este año se produjera un boom de la política en redes sociales y las iniciativas 2.0. Estas expectativas estuvieron influidas a partir del decreto ley 445/11 que implica la distribución estatal de los espacios audiovisuales en campaña, el cual podría haber reasignado los presupuestos antes invertidos en la compra de espacios audiovisuales a las redes sociales e iniciativas 2.0. Sin embargo, eso no ocurrió: Feuer aclara que “en verdad no se traspasó el presupuesto de compra de horario audiovisual a campañas en redes sociales e iniciativas 2.0. Con la nueva ley, esas estrategias funcionan mucho para las candidaturas municipales porque no tenés esos espacios audiovisuales asignados: ningún intendente o concejal podría pautar en TV de aire. Pero un intendente del conurbano tiene un electorado enorme sobre el que trabajar pero no puede acceder a espacios en la televisión de aire. Ahí si se fortalece la campaña 2.0 y en la web mas “tradicional”.
Con excepción de la elección porteña, donde el PRO desplegó un política de comunicación con un fuerte eje en redes sociales, tal boom no sucedió. La diferencia inalcanzable de Cristina Kirchner en las encuestas enfrío la campaña y los presupuestos.
La mayor parte de los presupuestos de comunicación web fueron orientados a banners directos en portales especializados y publicidad vía Adwords, el método que utiliza Google para hacer publicidad patrocinada.
El poder político tiende a la
previsibilidad. Los conceptos de orden y poder están íntimamente asociados. En
este sentido, el protocolo es un instrumento que visualiza, a la vez, el orden
institucional y el poder político, y que regula la autoridad social. Liberarse
del protocolo previsible, de la pauta o la tradición es una posibilidad cada
vez más extendida entre los líderes políticos en todo el mundo, con objetivos
diversos: reforzar su popularidad, tensar la responsabilidad de los
representantes o gestores públicos y ejercer un liderazgo directo y sin
intermediación.
El
presidente francés, François Hollande, es uno de los políticos que ha tratado
de combatir su creciente impopularidad introduciendo algunos cambios en su
agenda habitual, que le alejan del encorsetamiento protocolario, tratando con
ello de buscar proximidad con la ciudadanía que le sea favorable. Una de estas
iniciativas tuvo lugar a finales del año pasado, cuando decidió visitar por
sorpresa a una asociación que había sido distinguida por el gobierno unos días
antes. Hollande se presentó solo y sin avisar a los medios de comunicación.
Fueron las propias personas con las que mantuvo una conversación tranquila y
agradable las encargadas de compartir la noticia y sus propias fotografías
tomadas en el transcurso de su visita, entre sus contactos (a través de las
redes sociales) e incluso con los propios medios de comunicación que no habían
sido avisados de forma oficial. El resultado de esta visita tuvo una gran
acogida y difusión, precisamente por su factor sorpresa y por dejar en manos de
los propios protagonistas la opción de comunicarlo a su manera.
Barack Obama es otro de los presidentes que suele
hacer visitas sorpresa, lo que causa un gran impacto y difusión en los medios,
a partir de imágenes profesionales realizadas por su propio fotógrafo o subidas
a las redes sociales por parte de las personas con las que se encuentra. El
Presidente estadounidense no duda en hacerse fotos con los móviles de
cualquiera que se lo pida durante esas “escapadas”, que tienen una gran
aceptación y contribuyen a la percepción de Obama como alguien cercano al
pueblo, y que no vive desconectado de la realidad de la gente “normal”.
Quien también hace este tipo de
visitas cada fin de semana es el presidente de la República Dominicana,
Danilo Medina. El mandatario ha visitado 112 pueblos en cada una de las 31
provincias del país. En el transcurso de estas visitas, la gente habla con él
para explicarle sus necesidades y, fruto de estas conversaciones, se conceden
ayudas para desarrollar distintos proyectos. En su conjunto, estos proyectos
han beneficiado a alrededor de 750 mil personas, creando hasta finales de 2013
más de 33 mil 500 empleos directos.
Entre las iniciativas acordadas
durante las visitas, constan créditos a la producción, así como obras de
drenaje y habilitación de caminos en numerosas poblaciones rurales, por
ejemplo. La narración en tiempo real del encuentro (textos y fotos) se lleva a
cabo a través de la cuenta Twitter de la Presidencia. Los
acuerdos y compromisos son compartidos con los medios de comunicación y los ciudadanos
y ciudadanas. El relato, pues, es completo.
La visitas sorpresa muestran un
estilo de gobernar activo, cercano y solidario; salen del protocolo y, por su
excepcionalidad, llaman la atención de los medios y se aprovechan, también, de
la difusión exponencial que pueden tener en las redes sociales. Son una
herramienta más de comunicación política, cada vez más útil para romper el
tedio, la monotonía y la previsibilidad.
La primera campaña presidencial de Obama en el año 2008
marcó el camino y Twitter se convirtió en la herramienta más novedosa. Cuatro
años después, disputando su reelección, el presidente de los Estados Unidos,
Barack Obama llega al último día de campaña con 20 millones de seguidores.
Las
dos campañas de Obama fueron decisivas para difundir entre los políticos los
beneficios de un uso inteligente de Twitter. Pero luego han sido las
características propias de esta red social las que han consolidado su papel en
la política.
¿Por qué es la red social preferida de los políticos?
Impacto. En Twitter están los
líderes de opinión. Políticos, gobernantes, candidatos, dirigentes,
periodistas, medios de comunicación, referentes sociales y culturales,
formadores de opinión, gente activa e influyente. No es ni pretende ser ‘toda
la sociedad’, pero sí es un segmento con una enorme relevancia para la política
por su granpoder
multiplicador.
Noticia. Una participación
inteligente en Twitter suele ser una de las vías más directas para salir en las
noticias, incluso más que las tradicionales ruedas de prensa. Los medios de
prensa “levantan” tweets y funcionan como una comunicación directa,sin intermediarios, entre el
político y su electorado.
Contacto. Es una forma rápida de
contactar con personas relevantes para el político. Muchas veces las personas
relevantes son las personas comunes que piden soluciones.
Brevedad. No se trata de una
columna de opinión, ni de un discurso, ni de unas largas declaraciones. Se
trata de unmensaje claro,
directo y conciso.1 tweet =
140 caracteres.
Velocidad. Es una herramienta
ideal para difundir o seguir en tiempo real las novedades de un evento que está
desarrollándose.
Interacción. Permite intercambiar
ideas, dialogar, discutir, defender posiciones, responder. Lo atractivo, lo
diferente y lo novedoso de las redes sociales es la interacción.
Síntesis. ¿Qué más quiere un
político que lograr sintetizar su pensamiento en frases breves que sirvan para
un título periodístico y que sean fácilmente recordadas? Pues Twitter es un
lugar de excelencia para afinar al máximo el poder de síntesis.
Receptividad. El público de Twitter
recibe con mucha mayor naturalidad los mensajes vinculados a la política,
mientras en otras redes sociales los mismos son muchas veces considerados como
intrusiones ajenas.
Información. Seguir a un buen menú
de periodistas y medios permite tener fuentes informativas creíbles siempre al
alcance de la mano. Para estar informado rápidamente basta consultar Twitter y
ya no es necesario acudir a muchos medios en diferentes sitios. Solo con su uso
te das cuenta del tiempo que te ahorras.
Movilidad. Por su brevedad, por
sus características, Twitter es perfecto para usar desde los smart-phones. Lo
cual significa que siempre va con nosotros, siempre nos acompaña. Ni nada mas,
ni nada menos.
Si
estás vinculado al mundo de la política y todavía no le diste relevancia a
Twitter, te estás perdiendo lo más dinámico del mundo político de hoy.
Es un hecho, los políticos, candidatos,
gobernantes, dirigentes y militantes prefieren o deberían preferir Twitter
y su (correcto) uso será una herramienta imprescindible de cara al proceso
electoral que nuestro país afrontará en 2015.
Según la Central Intelligence Agency (CIA) de los Estados Unidos, entre 194 países considerados, sólo 58 mantienen un servicio militar obligatorio o conscripción. El restante 70 por ciento ha mantenido esa modalidad obligatoria pero haciéndola altamente selectiva de manera que muy pocos jóvenes de cada cohorte de edad la cumplen efectivamente (12 países); transformaron el servicio en voluntario (106 países) o directamente ya no cuentan con fuerzas armadas (18 países, aunque entre ellos la mayoría son pequeñas islas del Pacífico, junto a unos pocos países de dimensión importante, como Panamá, Costa Rica o Islandia)
La caída de las conscripciones masivas y obligatorias se aceleró con la conclusión de la guerra fría, las dictaduras militares en regiones como América latina y, más tarde, la pacificación en los Balcanes. Así, países como Macedonia, Bulgaria, Lituania, Polonia, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia son algunos de los europeos que se movieron hacia esta dirección en los últimos años, entre muchos otros. En el Cono Sur, Argentina, Chile y Uruguay se movieron en esa dirección, aunque en Brasil sigue vigente, a los 18 años de edad y con una duración del servicio de nueve meses.
Por el contrario, las conscripciones obligatorias y más prolongadas tienden a coincidir con los regímenes políticos más cerrados o que se sienten bajo amenaza.
En su reciente encíclica, Evangelii Gaudium, Francisco le habló de Dios a la Iglesia y señaló el camino por el cual ella debe hacer presente la fe en el mundo de hoy. También habló de política. No de esa que piensa sólo en coyuntura o en “rosca”, como a veces simplificamos el concepto en nuestra praxis habitual, sino de aquella que busca principios rectores que influyan en la acción política en sí misma.
Papa Francisco
En los puntos 222 a 237 del documento mencionado, Francisco retoma ideas que no son novedad en su discurso. Propone y desarrolla cuatro principios como ejes articuladores de todo el pensamiento y la acción en la tarea de construir poder. Un poder que se construye sólo para lograr el bien común y la paz social de los pueblos, que son en la mirada del Papa y de la Doctrina Social de la Iglesia, el horizonte y el sentido de toda acción política.
Esos cuatro principios son:
“El tiempo es superior al espacio”: el principio que permite trabajar a largo plazo sin obsesionarse por resultados inmediatos. Trabajar con convicciones claras y tenacidad pero sin ansiedad. La necesidad del largo plazo en la política.
“La unidad prevalece sobre el conflicto”: asumir los conflictos sin quedarse encerrados en ellos. El hombre político está llamado a la grandeza de animarse a ir más allá de la superficie conflictiva para buscar y desarrollar la comunión en las diferencias. Y mencionando un documento de los obispos del Congo, Francisco propone asumir y vivir en una diversidad reconciliada. La necesidad de la política de encontrar los lazos que nos unen y hacer que esos lazos sean más fuertes que las divisiones y diferencias.
“La realidad es más importante que la idea”: se trata de un diálogo permanente entre realidad y pensamiento, para evitar que las ideas se corten solas, ya que el reino de la sola palabra, de la sola imagen, del solo discurso, acarrea el riesgo de cualquier tipo de totalitarismo. La necesidad de la política de estar en contacto real con “lo que está ahí”. Más que las encuestas el político debe conocer a la gente real, sus necesidades y sueños.
“El todo es superior a la parte”: ampliar la mirada para no obsesionarse por cuestiones limitadas y particulares, encuadrarse en el bien mayor que beneficiará al conjunto. Sin perder de vista lo local que nos pone los pies sobre la tierra, atender a lo global que garantiza el bien y la paz de todos.
Así es como Francisco pretende influir en la política argentina y mundial: iluminando con sus ideas el pensamiento y la acción de los distintos líderes sociales. Un dato no menor es que aquí habla él mismo, sin lugar a dudas; Evangelii Gaudium es un documento oficial. Porque últimamente llegan a estas latitudes supuestos dichos del Papa a éste o a aquel donde apoyaría a tal o a cual, en asuntos de la doméstica rosca nacional…
En estos tiempos creo que debemos escuchar al Papa real para conocer su pensamiento y entender así su accionar como líder mundial. Si caemos en la irresponsable trampa de meterlo en cada cuestión localista, vamos a perder la posibilidad de comprender acabadamente la grandeza de su papado que consiste en ser un faro para la humanidad de nuestro tiempo. Un faro que, desde la fe cristiana, piensa, vive y trabaja para la paz social y el bien común del mundo entero.
Ojala todos los argentinos estemos a la altura de este tiempo privilegiado que nos toca vivir. Ojalá todos actuemos con grandeza interior y sepamos encarnar estos postulados del tiempo, la unidad, la realidad y el todo, incluso en nuestra lectura de los gestos de Francisco.
Si usamos mezquinamente su figura, seguramente nos perderemos algo -o mucho- de este enorme líder que con sus sólidas convicciones y sus principios de acción ya está cambiando el mundo. Y los argentinos, otra vez, habremos perdido una oportunidad histórica.
Como sostiene Manuel Castells, toda política es mediática. Lo dice así: "Lo que no existe en el espacio de comunicación no existe, punto". Tiene razón: los mensajes políticos nos llegan a través de los medios, y -en el otro sentido- si queremos estar en los medios, tenemos que adaptarnos al lenguaje de ellos.
Podemos comunicarnos sin los medios también. Sí, pero individualmente. Para llegar a toda la sociedad (o a la parte a la que le queramos hablar) tenemos que dominar la comunicación mediática, que hoy es, ciertamente, dominar los entornos digitales. Después está la calle, la construcción puramente política, porque -como dijo Malcolm Gladwell- ni Facebook ni Twitter hacen las revoluciones. La política inevitablemente va a estar en Internet de aquí al futuro. Porque la información está en Internet y la información construye poder.
Pero para que eso siga siendo así, hay otra cosa importantísima que tenemos que proteger: a la Internet misma. ¿Qué significa? Informarnos e involucrarnos como ciudadanos para garantizar que la Red siga siendo un espacio libre.
Existen numerosos ejemplos de gobiernos y corporaciones haciendo lobby en los Congresos y los medios de comunicación dominantes para que eso cambie y que poco a poco este espacio tan heterogéneo, plural y lleno de voces quede recortado. Hay gente que quiere que no todas las palabras tengan el mismo peso en Internet, y tenemos que defender eso como defenderíamos que nadie venga a ponernos un edificio en el medio de un parque público. Una forma concreta de defender Internet es sancionar leyes que protejan la neutralidad de la Red. ¿Qué implica? Que ni los proveedores de Internet ni los buscadores limiten o restrinjan la información que queremos ver online, ni nos cobren más por acceder a más datos.
En la Argentina hay cuatro proyectos en el Senado que impedirían restricciones en este tipo de acceso a la Red. Chile y Holanda ya tienen estas leyes, porque activistas por Internet lucharon en favor de aprobarlas, en contra de los lobbies privados. En nuestro país también hay grupos que abogan por ésta y otras causas en favor de las libertades digitales. Pero se necesita más: que más gente conozca sobre ese nuevo espacio público que es Internet, se involucre y lo defienda. Desde la compu, pero también en la calle.
Veintinueve años, veinte verdades y otras tantas mentiras
A casi tres décadas de la recuperación de la democracia, el progresismo no peronista vive un momento de confusión. Un listado de las mentiras del relato K que desorientan a ese sector.
Por Tomas Abraham
El progresismo argentino está desorientado con el kirchnerismo. Padece de una suerte de mala conciencia. Esta actitud es visible en el FAP. Vota casi todas las leyes que propone el Gobierno a la vez que sostiene que es opositor. Pero pocos saben en qué y por qué se opone. Por otra parte, sectores de la cultura y protagonistas mediáticos que se oponen a este gobierno aprueban con frecuencia varias medidas que el kirchnerismo adoptó desde que asumió el poder. Otros se acomodan a las vueltas de la vida, al cuidado de la imagen personal y a los vaivenes de la política, para decirnos que se sentían cerca del gobierno hasta tal fecha y luego por diversos motivos se alejaron. Cerca de Carlotto y lejos de Antonini Wilson, por ejemplo. Dejo de lado al peronismo tradicional que añora a Néstor y critica a Cristina por haber inventado La Cámpora y dejarlos de lado.
Para analizar el tema propongo hacer un listado de aquello que seduce al progresismo y le dificulta la tarea de su crítica. Me referiré a 19 medidas desde 2003 hasta la fecha que lo atraen y que son funcionales a sus modos de pensar la política: 1) anulación del indulto y juicio a los represores del Estado; 2) proclama de la lucha de los 70 como una épica de la juventud revolucionaria; 3) logro de la adhesión de las organizaciones de los derechos humanos; 4) renegociación de la deuda luego del default; 5) despenalización de la ley por calumnias e injurias; 6) baja de la desocupación e incentivación del mercado interno; 7) asignación universal por hijo; 8) estatización de las AFJP; 9) estatización de YPF; 10) estatización de Aerolíneas Argentinas; 11) reforma de la carta orgánica del Banco Central; 12) ley del matrimonio igualitario; 13) nombramiento de los nuevos miembros de la Corte Suprema; 14) aumento del presupuesto educativo;15) conversión de la Secretaría de Ciencia y Técnica en ministerio; 16) promulgación de la Ley de Medios; 17) voto optativo desde los 16 años; 18) apertura de las fronteras y facilitación de residencia para los inmigrantes de los países limítrofes; 19) solidaridad con los gobiernos de Bolivia, Venezuela (hecho más discutible) y Ecuador (menos ferviente).
Las mentiras. Falta una medida para completar veinte nuevas verdades, esta vez del kirchnerismo. Supongamos que luego de la aplicación de la Ley de Medios se inicia una campaña contra las multinacionales que monopolizan las exportaciones y se elabora una ley para crear la Junta Nacional de Granos que se haga cargo del comercio exterior y del manejo de precios y divisas. Es la medida número veinte. El progresismo antikirchnerista se vería otra vez seducido e incómodo. Con veinte realidades como las nombradas, al progresismo opositor, que se reclama de la tradición de la izquierda, le resulta intrincado explicarle a la sociedad qué es lo que no le gusta del poder vigente. Decir que es arbitrario, o que es autoritario, o hegemónico, más que una crítica política parece una queja de señoras y señores modositos y ofendidos.
Haré ahora otro listado paralelo al anterior, pero de 19 mentiras para que se adjunten a las verdades enunciadas con anterioridad. Luego veremos qué nos queda: 1) desconocimiento de la defensa de Menem del orden constitucional una vez que dividió a las Fuerzas Armadas y encarceló a Seineldín en enero de 1991. Fueron momentos en que intenta el último golpe de Estado con el apoyo de sectores que se reclamaban de la tradición nacional y popular para instalar una dictadura siniestra. Desconocimiento del Juicio a las Juntas durante el gobierno de Raúl Alfonsín en momentos en que las Fuerzas Armadas no sólo eran un factor político activo sino una fuerza con poder extorsionador y desestabilizador; 2) desconocimiento de la guerra de exterminio de la década del 70 que incluye las operaciones de la Triple A, secuestros y asesinatos por parte de las formaciones especiales, y entronización de una cultura política que desprecia la división republicana de poderes y que concibe que sólo con la lucha armada se llega al poder y se concreta la justicia social; 3) cooptación de parte del Gobierno de las agrupaciones de derechos humanos por definición contraestatales, hacerlas adherentes a toda su política, tengan o no que ver con su función específica, y además asociarlas a negocios poco claros de variada índole en nombre de la ayuda social; 4) desconocimiento de que el inicio de las negociaciones por la deuda comenzaron con la labor de Lavagna en el gobierno de Duhalde y que dejar afuera a grupos de acreedores y al Club de París impide que la Argentina tenga financiamiento externo y reciba dinero a tasas usurarias, como las recibió de Chávez; 5) la despenalización por calumnias e injurias ayuda y protege la investigación periodística, pero no impide las campañas de demonización de periodistas críticos que son difamados por los organismos de la prensa oficial y tratados de mercenarios al servicio de corporaciones cómplices con el Estado genocida. Protegidos y decapitados; 6) el estímulo del mercado interno mediante el consumo, el interés bancario negativo que ahuyenta el ahorro, los subsidios en servicios y transportes, dependen de la suerte que depara el mercado mundial en comprar nuestros alimentos y proveer de divisas al Banco Central. Si se agota o disminuye el superávit comercial y/o fiscal, nada queda, no hay desarrollo ni modernización, que dependen de una política de inversiones a largo plazo, obras en infraestructura, seguridad jurídica, reglas claras y créditos baratos; 7) desconocimiento de la lucha de Elisa Carrió y Fernando Solanas por promulgar la ley de asignación universal por hijo ante la indiferencia gubernamental; 8) desconocimiento de la burla a los adherentes a las AFJP cuando luego de la consulta que se les hizo se legisla en sentido contrario al resultado. Ocultamiento de la falta de control estatal sobre las comisiones cobradas que se denuncian cuando conviene y se hace la vista gorda cuando no conviene, más aún si compran bonos del Estado para financiar el déficit de caja del Gobierno. Distracción de la opinión pública cuando se acusa a las administradoras de los fondos de usar los aportes con fines especulativos, para luego de la estatización aprovechar las inversiones hechas con anterioridad y sentarse en los directorios de las grandes corporaciones como par societario; 9) desconocimiento del negocio con el grupo Eskenazi, que es invitado como representante ilustre de la burguesía nacional aunque ajeno al ramo para luego defenestrarlo por vaciar junto a Repsol la empresa petrolera; 10) uso extraño de la entidad bancaria de la que nunca se sabe qué reservas genuinas tiene, para qué las usa y por qué siempre le sobra tanto a la vez que le falta tanto. Se ufana de los depósitos en dólares a la vez que impide su circulación; 11) déficit ingente en la aerolínea nacional, baja productividad, conflictos permanentes, uso de la caja con fines políticos; 12) desconocimiento de que la promulgación de una ley que defiende los derechos de las minorías es el resultado ante todo de sus luchas durante años; 13) desconocimiento de resoluciones de la Corte como la reincorporación del procurador de Santa Cruz Eduardo Sosa; 14) desconocimiento de la baja calidad educativa en el país, de la deserción escolar, de la falta de actualización de los programas educativos; 15) la reincorporación de científicos que vuelven al país por las consecuencias de la crisis europea debería complementarse con una política de desarrollo y con una educación destinada a los jóvenes en disciplinas científicas. Nuestras facultades preferidas siguen siendo las de Derecho, con un auge en Ciencias de la Comunicación, y otras que tienen que ver con lo que el presidente Mujica del Uruguay llama “biri biri” (chamuyo); 16) la Ley de Medios se ha convertido en una cruzada contra una empresa beneficiada por el gobierno kirchnerista. Es el mismo caso que YPF, un beneficiario mediante un arreglo sospechoso se convierte en un denostado enemigo. El Gobierno muestra que en tanto ocupante de medios públicos los usa como canales de propaganda oficial y de censura por medio de exclusiones y listas negras de los no adherentes a su política; 17) el voto adolescente irrumpe en la opinión pública con el vértigo de otras medidas de gobierno en el momento en que se multiplican las críticas a la política educativa por la deserción de casi el 50% en la escuela secundaria. La respuesta es la fuga hacia delante con el fin de disimular el abandono de la juventud en el estudio y la formación profesional, por una supuesta inclusión en la contienda electoral que posibilita la intervención de organizaciones para formar al que llaman el “militante”; 18) la tradicional generosidad argentina en materia de inmigración no debería desconocer el denunciado trabajo esclavo en talleres de todo el país, la paga en negro en la construcción y otras ramas de la industria, y las condiciones de vida de los extranjeros, además de los canales diversos que aprovechan esta apertura para el narcotráfico; 19) el reconocimiento al gobierno boliviano por su política de reivindicación étnica y popular no debería mezclarse, por razones de ideología populista, con las nuevas oligarquías estatales y la persecución de disidentes que se llevan a cabo en países como Venezuela y Cuba.
Dejaré de lado la discusión entre los aspectos positivos para unos y los inconvenientes que acarrea para otros la no represión de los cortes de calle, la ocupación irrestricta de la vía pública por las manifestaciones callejeras, la diferente interpretación sobre el ejercicio de los derechos de cada uno y los límites y las facultades de la autoridad pública; tampoco profundizaremos sobre el funcionamiento de las organizaciones sociales. Por un lado se sostiene que esa permisividad es una conquista popular, como también lo es que la ayuda social deba pasar por entidades autónomas que se representan a sí mismas a través de sus líderes. El debate sobre el clientelismo o sobre el poder de intimidación que pueden tener esas organizaciones una vez que se ponga en cuestión su jerarquía, sus recursos provenientes del poder y la transparencia de su funcionamiento, forma parte de tantas otras cuestiones que son materia de opinión si esto fuera posible.
Conclusión. Las recién nombradas no son verdades ni son mentiras, son materia de un debate político que en nuestro país es imposible llevar a cabo. ¿Por qué? Porque para debatir son necesarios al menos dos interlocutores dispuestos tanto a convencer como a ser convencidos. Cuando la cultura política fomenta la demonización del adversario, su exclusión del espacio de la controversia por ser neoliberal, menemista, procesista, de la corpo, al servicio de la nueva derecha, o en historias recientes: subversivo, zurdo, comunista, nihilista, terrorista, hasta escéptico o indiferente frente a valores sacros, cuando esto sucede no se discute nada.
Aquellos que hablan de que la política es conflicto y no consenso no saben lo que dicen, porque conflicto y consenso son las dos caras de una misma moneda, es la efigie labrada de la democracia republicana. En lugar de un espacio de debate en el que se reconocen aspectos de una realidad política como otros que se critican, se traza un universo sagrado con sus héroes, sus mártires o víctimas, sus fábulas, sus enemigos, en una cultura que nace en la Inquisición por la que sólo importa exterminar a los herejes cismáticos, a los traidores a la patria, a los cipayos, y proteger a la santa veneración.
Este gobierno se presenta como redentor. No difiere de todos los conocidos que se presentaban con el nombre de revolución, reconstrucción, reorganización, refundación, es decir: antes la nada, ahora todo, antes el desastre total, ahora la victoria final.
Se cumplen 29 años del inicio de la democracia en la Argentina, y sabemos que el gobierno de Alfonsín puede ser adjudicatario de logros perdurables como la conformación del Mercosur, la paz con Chile, la convocatoria del grupo Cartagena para unir a los países deudores y negociar la deuda externa en un frente común, el divorcio conyugal o la patria potestad compartida, un plan nacional de alfabetización que bajó en un cuarenta por ciento el índice de analfabetismo, su lucha solitaria contra la Sociedad Rural, la Iglesia, la dirigencia sindical, la cúpula y la oficialidad del Ejército, etc., además del Juicio a las Juntas y la apertura de la universidad democrática. Tuvo muchos errores, y fracasos, pero también logros importantes. Incluyo el proyecto del traslado de la capital al sur del país, que no sólo no era una idea ridícula sino indispensable.
Carlos Menem, el denostado y tantas veces votado, que si se hubiera presentado en el ‘99 es posible que hubiera ganado otra vez como lo hizo en 2003, recuperó la moneda y el poder del Estado sobre la economía en momentos en que había una inflación de un par de miles por ciento anual y una pobreza que llegaba a casi a la mitad de la población. Para no hablar de las privatizaciones de empresas del Estado festejadas por todos los que hoy nos gobiernan. Por supuesto, los aspectos esta vez macabros de su gestión no son olvidables ni disculpables, pero el todo o nada de su período está hecho para comodidad de quienes prefieren esconder sus responsabilidades y enseñorearse en el trono como salvadores.
Hasta podríamos hablar de De la Rúa, que no fue más que una continuación de Menem atrapado como estaba por una deuda impagable y un déficit estructural sin posibilidad de financiamiento. Las coimas del Senado son monedas comparadas con la corrupción sistémica que nos es familiar y que recibe la tolerancia de fiscales a destajo para desenmascarar adversarios políticos en beneficio propio. Claro que el default era la solución a la vez que una catástrofe, y lo fue, como fue catastrófica la devaluación tan temida.
Pregunta sencilla: ¿qué habría pasado en la Argentina de proseguir los precios internacionales de las materias primas como en la década del 90? ¿Quién nos gobernaría hoy? ¿En qué condiciones? ¿Con qué libertades?
La festejada presencia de la política en la mesa de los argentinos no ha hecho más que comenzar a callarnos la boca. La separación entre amigos, los litigios familiares, el hartazgo de algunos, la bronca desmedida de otros, el insulto y la difamación, son la antesala de cuestiones peores para lo que aún se llama libertad de expresión. Hay gente que ya prefiere no hablar para que no se arme una batahola; otra no lo hace para no ser identificado con personajes o ideas que él también repudia pero que en un ambiente de denuncia, espionaje –en el que se privilegia quién se es y a quién se adhiere antes de qué se piensa y qué se hace– se encuentra marcado y debe replicar ad infinitum para desarticular infundios.
Se produce en la Argentina un clima que se ve en países en los que imperan gobiernos que exigen lealtad incondicional. Ningún empleado del Estado, en ninguna función, se atreve a criticar una política por temor a ser despedido o arrinconado. Por lo que el sistema de vigilancia se refuerza, y los cancerberos en función de comisarios del pueblo ajustan la supervisión y hacen sus listas.
Esto no es política, es prepolítica, es régimen administrativo y policial; la política comienza cuando todo esto termina.
*Filósofo. Su último libro es La lechuza y el caracol.
El buscador desarrolló dos nuevas herramientas específicas para campañas políticas en la web. El paquete Google Campaing Tools y el You Choose 2010 campaign toolkit a través de YoutTube. Aunque al inicio la mayoría de estas herramientas estarán disponibles solamente para candidatos de EEUU, es muy probable que pronto se pueda ampliar la iniciativa para otros países.