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17 agosto 2013

Frases del General San Martín

San Martin
A lo largo de su vida, José de San Martín promulgó sus ideas a través de cartas, documentos oficiales, arengas e incluso en charlas personales, según lo atestiguan quienes acompañaron al Libertador en su campaña por el continente. Se percibe la inspiración en pensadores clásicos y contemporáneos, como así también, la identificación con las ideas de otros militares, incluso adversarios como Napoleón.
Del legado sanmartiniano seleccionamos 12 frases que nos permiten delinear su pensamiento, junto con la fecha en que fue dicha o escrita:
1. “Hagamos justicia a nuestra ignorancia y que el orgullo no nos precipite en el abismo” (24/4/1816).
2. “La unión y la confraternidad, tales serán los sentimientos que hayan de nivelar mi conducta pública cuando se trate de la dicha y de los intereses de los otros pueblos” (20/5/1815).
3. “Mi existencia la sacrificaría antes que echar una mancha sobre mi vida pública, que se pudiera interpretar por ambición” (24/4/1819).
4. “La seguridad individual del ciudadano y la de su propiedad deben constituir una de las bases de todo buen gobierno” (7/8/1821).
5. “Mi barómetro para conocer las garantías de tranquilidad que ofrece un país las busco en el estado de su hacienda pública y, al mismo tiempo, en las bases de su gobierno” (30/9/1846).
6. “Querer contener con la bayoneta el torrente de la libertad, es como pretender esclavizar a la naturaleza”  (11/4/1818).
7. “Mis necesidades están más que suficientemente atendidas con la mitad del sueldo que gozo” (21/11/1815).
8. “Divididos seremos esclavos: unidos estoy seguro que los batiremos. Hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares, y concluyamos nuestra obra con honor” (13/3/1819).
9. “Mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas” (13/3/1819).
10. “El mejor gobierno, no es el más liberal en sus principios, sino aquel que hace la felicidad de los que obedecen empleando los medios adecuados a este fin” (26/9/1846).
11. “Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos” (9/8/1821).
12. “Es cierto que tenemos que sufrir escasez de dinero, paralización del comercio y agricultura, arrostrar trabajos y ser superiores a todo género de fatigas y privaciones; pero todo es menos que volver a uncir el yugo pesado e ignominioso de la esclavitud” (25/6/1818).

20 noviembre 2012

San Martín sobre la defensa de la soberanía en la Vuelta de Obligado


Vuelta de Obligado
Cadenas sobre el Río Paraná

Desde hacía varios años, los conflictos diplomáticos entre Francia, Inglaterra y Buenos Aires estaban a la orden del día. En particular, varias reclamaciones de los europeos –y hasta algún ataque naval- habían sido activadas por decretos que imponían el servicio obligatorio a los extranjeros en las milicias, en caso de peligro inminente. El primer gran conflicto contra Francia ocurrió en 1838, llegando una escuadra francesa a bloquear, en marzo, el puerto de Buenos Aires y todo el litoral del Río de la Plata y, en octubre, a ocupar la Isla Martín García. Entonces, luego de consultar a las provincias y a la Sala de Representantes bonaerense, al gobernador Juan Manuel de Rosas le fue permitido exigir reparaciones por los agravios y daños causados por el bloqueo, en defensa de la dignidad, soberanía e independencia de las provincias. Todos estos enfrentamientos –a los que se sumaba la guerra de Buenos Aires contra Montevideo y Corrientes- estaban teñidos por la guerra civil entre unitarios y rosistas.

En octubre de 1840, las negociaciones llegaban a buen puerto con la firma de una convención entre la nación europea y el gobierno de Rosas, pero se mantenía la guerra con el Uruguay de Fructuoso Rivera. Esta situación hacía inestable cualquier tregua y, en efecto, luego de fracasar varias mediaciones, estando nuevamente involucradas las fuerzas francesas, inglesas y ahora también italianas y brasileñas, se desató el gran conflicto.

Con las negociaciones estancadas y el ultimátum dado a Rosas para que pusiera fin a la guerra con Uruguay y diera la libre navegación de los ríos, comenzó el bloqueo anglo-francés y la posterior expedición por el río Paraná. Era noviembre de 1845. Rosas dispuso que se cortara el paso a las naves extranjeras y, dando cumplimiento a la orden, el 20 de aquel mes, Lucio N. Mansilla preparó el escenario.

La batalla tuvo lugar en la Vuelta de Obligado del Río Paraná, entre las actuales ciudades bonaerenses de Ramallo y San Pedro. Al intentar avanzar varios buques de guerra y mercantes europeos, las fuerzas argentinas, que habían tendido gruesas cadenas a lo ancho del río, procedieron al ataque. Aunque las bajas de las tropas nacionales fueron diez veces mayores y los agresores lograron avanzar, fue vano su intento de vender las mercaderías y recibieron nuevos embestidas río arriba. El saldo final fue frustrante para los europeos. Los tratados de paz recién se alcanzarían en 1849 y 1850.

Aquella jornada, recordada desde entonces como un acto de defensa de la integridad territorial, fue declarada por Ley 20.770 de septiembre de 1974 Día de la Soberanía Nacional. En noviembre de 2010, se la convirtió en feriado nacional.

Fuente: Arturo Capdevila, San Martín, el pensamiento vivo, Buenos Aires, Losada, 1950.

“El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al general de la república argentina don Juan Manuel de Rosas, como prueba de la satisfacción que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla.”
 José de San Martín


Batalla de Vuelta de Obligado20 de Noviembre